Kromalis · Guía para empresas
Cómo decidir si tu empresa necesita un rediseño web.
Una web puede seguir publicada y haberse alejado de la empresa a la que representa. Revisar situaciones concretas ayuda a decidir si bastan ajustes o si conviene plantear una renovación de mayor alcance.
Comprueba si sigue explicando tu negocio
Abre la portada y las páginas de servicios con una pregunta: ¿un posible cliente entendería lo que vendemos hoy? Busca referencias a líneas que ya no ofrecéis, proyectos antiguos sin contexto o mensajes que ocultan los servicios principales.
Anota ejemplos concretos y sus consecuencias. Si ha cambiado una oferta, quizá baste revisar una página. Si la estructura completa responde a otra etapa de la empresa, puede ser necesario reorganizar la navegación y el contenido.
Recorre las tareas importantes en móvil
Prueba a encontrar un servicio, leer un caso y llegar al contacto desde una pantalla pequeña. Comprueba la legibilidad, los menús, el tamaño de las acciones y si hay información que solo aparece al pasar el ratón.
Repite el recorrido con teclado en escritorio. Un foco visible y un orden de navegación comprensible permiten detectar barreras que una revisión exclusivamente visual puede pasar por alto. Documenta el problema antes de dar por hecho que hace falta rehacer toda la web.
Revisa el contacto y los datos disponibles
Verifica adónde llegan las consultas y qué ocurre si falla un envío. Diferencia las visitas, los formularios recibidos y las oportunidades que encajan con tu oferta. Una caída de consultas puede tener causas distintas al diseño.
Si tenéis Search Console, revisad qué páginas aparecen por búsquedas relevantes y cuáles reciben clics. La ausencia de datos suficientes también debe constar: una muestra pequeña no permite atribuir un problema comercial a una sola causa.
Decide entre mejorar y renovar
Las mejoras puntuales son una opción cuando el contenido y la estructura siguen siendo útiles y el problema está localizado. Una renovación cobra sentido cuando hay que actualizar varios recorridos, reorganizar la oferta o superar límites que se repiten al mantener la web.
En el caso de ABENCIS, Kromalis realizó una modernización completa de una web cuyo origen se sitúa aproximadamente en 2012. Ese contexto explica el encargo; la antigüedad, por sí sola, no fija el alcance de otros proyectos. Cada web necesita una revisión de sus necesidades actuales.
Prepara la transición de las URLs
Antes de sustituir una web, inventaría sus páginas y decide qué ocurre con cada una: conservar su dirección, actualizarla o retirarla. Si cambia una URL y existe una página equivalente, prepara la redirección al destino pertinente.
Revisa enlaces internos, URLs canónicas y sitemap para que apunten a las páginas que se quieran publicar. Google recomienda planificar las equivalencias y evitar dirigir muchas URLs antiguas a una portada que no responde a su contenido. Las posiciones pueden fluctuar durante una migración.
Define cómo aceptarás la renovación
Acordar comprobaciones antes de desarrollar ayuda a valorar el resultado sin depender solo de una impresión visual. Tras publicar, reserva una revisión de errores y de la evolución de las páginas en búsqueda.
- Los servicios vigentes y el contacto se encuentran desde la navegación principal.
- Los recorridos prioritarios funcionan en móvil y con teclado.
- El formulario y sus estados de error se comprueban en un entorno controlado.
- Las URLs y redirecciones acordadas responden según el inventario.
- Quedan definidos los accesos, la documentación y el mantenimiento posterior.
Llévalo a tu proyecto.
Podemos revisar tu situación y concretar el trabajo que necesita tu empresa.
Cuéntanos tu proyectoTambién puedes leer: Qué definir antes de crear una web corporativa.